Suicidio en la Infancia y adolescencia: Lo Que Necesitamos Saber

El aumento de casos de suicidio en infancia y adolescencia exige una intervención urgente y coordinada entre cuidadores, educadores y profesionales de la salud.

El suicidio es una problemática cada vez más palpable, que no solo afecta a adultos, sino también a la infancia y adolescencia. El tema es sumamente delicado, y el aumento de casos exige una acción inmediata y concertada de cuidadores, educadores, profesionales de la salud y autoridades.

Los Nuevos Desafíos de la Presencialidad

La vuelta a la presencialidad en las escuelas ha tenido un efecto doble. Si bien regresar a un ambiente educativo estructurado tiene sus beneficios, también se ha notado un incremento en casos de ansiedad severa. La necesidad de volver a “conectarse con los otros ‘reales'” ha generado sentimientos de indignidad en la infancia y adolescencia, haciendo que enfrentar a otres y situaciones diversas se convierta en “terriblemente persecutorias”, según expertos en salud mental.

El Factor Impulsividad

Es esencial subrayar que muchos de estos intentos de suicidio en la infancia son impulsivos. Se manifiestan en situaciones de alta tensión emocional, donde la persona no tiene los mecanismos para lidiar con la abrumadora ola de emociones. No se trata de algo que se planee con anticipación, lo que hace que su detección sea aún más compleja. Este factor también implica que los signos podrían no estar presentes de manera constante, lo cual complica aún más su detección.

Los Signos No Siempre Son Claros

“Como cuidadores parentales, deberíamos preguntarnos más seguido: ‘¿por qué se está portando así?’”. El niñx puede manifestar signos que, a simple vista, no parecerían indicar un problema de salud mental grave, como irritabilidad o aislamiento. A menudo, la capacidad de verbalizar lo que están experimentando es limitada, manifestándose más claramente a través de la conducta. Estos signos pueden manifestarse de manera distinta según el contexto y las interacciones del niñx o adolescente con su entorno, como su familia o institución educativa.

Psicoeducación: Una Herramienta Fundamental

Si los cuidadores estuviesen más informados acerca de la depresión infantil y sus señales, podrían actuar de forma más temprana y efectiva. La psicoeducación no solo brinda una comprensión profunda de los desafíos mentales, sino que también ofrece recursos para enfrentarlos.

La Importancia del Diálogo Abierto

Contrario a ciertos mitos, hablar sobre suicidio no incrementa las probabilidades de que ocurra. De hecho, el diálogo puede servir como un mecanismo de apoyo y comprensión. Si el niñx siente que su padecimiento es comprendido, es más probable que se abra a recibir ayuda profesional.

El Sistema Jurídico y la Protección de la Infancia

Es necesario que las leyes y políticas públicas en Chile estén alineadas con esta realidad. La implementación de programas educativos en las escuelas que aborden la salud mental, o la facilitación de acceso a tratamientos psicológicos, puede ser un punto de partida efectivo.

 

Síntomas No Visibles del Suicidio en la Infancia y Adolescencia: Guía para Cuidadores

¿Qué No Se Ve?

El fenómeno del suicidio en la niñez y adolescencia presenta síntomas no visibles que pueden pasar desapercibidos incluso para los más cercanos. Por ejemplo, cambios sutiles en la forma de hablar, como empezar a usar un lenguaje más pesimista, puede ser una señal. Otro signo podría ser la pérdida de interés en actividades que antes disfrutaban.

Ejemplo Práctico 1

Si su hijx, que usualmente disfruta de jugar fútbol con amigxs, repentinamente se muestra apático y prefiere aislarse, esto podría ser motivo de preocupación.

Ejemplo Práctico 2

Si su hijx, que generalmente es abiertx sobre sus emociones, empieza a cerrarse y evita cualquier tipo de conversación emocional, esto también podría ser una bandera roja.

Comportamientos en Línea

La actividad en redes sociales y chats también puede ofrecer indicios. Un aislamiento virtual o comentarios negativos y desesperanzados en publicaciones podrían ser signos alarmantes.

Ejemplo Práctico 3

Si en las redes sociales su hijx comparte contenido que glorifica la tristeza o el aislamiento, es necesario prestar atención.

Herramientas de Alerta para Cuidadores

  1. Escucha Activa: Pregunte abierta y frecuentemente sobre sus sentimientos, sin emitir juicios. Por ejemplo, preguntar todas las noches que cosas no les gustaron de su día y qué cosas si le gustaron de su día. Esta escucha debería ser acompañada de una observación atenta de comportamientos no verbales, que a menudo pueden ser más reveladores que las palabras en sí.
  2. Monitoreo de Redes: Mantenga una supervisión adecuada de su actividad en línea, sin invadir su privacidad. Actualmente, existen diversas formas de realizar esto en los dispositivos tecnológicos, los cuales se deben identificar por su concepto de Control Parental, siempre procurando informar al adolescente que esto se está realizando, con el fin de no quebrar la confianza y privacidad.
  3. Diálogo Abierto: Fomente una comunicación franca donde el niñx se sienta seguro para compartir sus preocupaciones.

 

Acciones Inmediatas para la Primera Instancia

  1. Consulta Profesional: A la primera señal, busque la opinión de un profesional. No se necesita un diagnóstico para empezar a hablar con un especialista.
  2. Apoyo Emocional: Ofrezca un entorno seguro y amoroso donde el niñx se sienta valorado y comprendido.
  3. Contacto con la Red de Apoyo: Hable con profesores, tutores y otros cuidadores para entender mejor la situación del niñx en diferentes entornos.

 

Recursos Disponibles

Es fundamental saber a qué recursos se puede acceder para obtener ayuda. En Chile, el Fono Ayuda 800 730 800 del Ministerio de Salud ofrece atención las 24 horas para casos de crisis suicida. Otro recurso es el sitio web de la Fundación Todo Mejora, que proporciona información y apoyo en temas de salud mental para jóvenes.

También en el siguiente enlace puedes encontrar otros contactos y medios de ayuda.

Enlace Contactos de Emergencias Psicológicas. 

 

Leyes y Políticas: Responsabilidades Legales en Chile ante la Detección de Riesgo Suicida

Es crucial abordar la responsabilidad que tienen los cuidadores y las instituciones educativas en el contexto chileno cuando se detectan indicadores de riesgo suicida. Esta responsabilidad no solo es ética y moral, sino que, en ciertas circunstancias, también es legalmente vinculante.

Responsabilidad de los Cuidadores

En Chile, el artículo 225 del Código Civil establece que los padres tienen el deber de cuidado, protección y educación de sus hijxs. Este deber es extensible a los cuidadores, quienes están obligados a garantizar el bienestar físico y emocional de los menores a su cargo. En casos de detección de riesgo suicida, se espera que los cuidadores tomen acciones inmediatas como consultas con profesionales de la salud mental y, si es necesario, reportar la situación a las autoridades competentes.

Responsabilidad de las Instituciones Educativas

Las instituciones educativas tienen un deber especial conforme a la Ley de Inclusión Escolar (Ley Nº 20.845) y la Ley General de Educación (Ley Nº 20.370). Ambas legislaciones destacan la importancia de un ambiente escolar seguro e inclusivo, que también abarca la salud mental de los estudiantes.

En el caso de identificar una situación de riesgo suicida, la institución educativa tiene el deber de actuar. Esto puede implicar referir el caso a un profesional de la salud mental, informar a los cuidadores y, en casos extremos, hacer las denuncias correspondientes a organismos como el Servicio Nacional de Menores (SENAME) o el Ministerio Público.

Interacción entre Cuidadores e Instituciones Educativas

Es fundamental que exista una comunicación fluida entre cuidadores e instituciones educativas. La colaboración conjunta puede marcar la diferencia en la identificación temprana de riesgos y en la puesta en marcha de estrategias de intervención adecuadas.

Recomendaciones para el Cumplimiento de Responsabilidades

  1. Información y Capacitación: Cuidadores e instituciones deberían recibir formación en detección de signos de riesgo suicida y otros problemas de salud mental.
  2. Protocolos de Acción: Tener establecido un protocolo de acción en casos de detección de riesgo puede agilizar la intervención y asegurar que se tomen los pasos necesarios de forma efectiva.
  3. Seguimiento: Tras la detección y primeras acciones, es crucial un seguimiento continuo con profesionales de salud mental y otros actores relevantes.

 

Consecuencias de la Inacción

El incumplimiento de estas responsabilidades puede llevar a sanciones legales y, en casos extremos, podría considerarse como un tipo de negligencia. Sin embargo, más allá de las implicancias legales, la inacción puede tener consecuencias irreparables en la vida de los menores en riesgo.

Para finalizar podemos establecer que la problemática del suicidio en la niñez y adolescencia es un asunto que nos concierne a todos. Requiere de un abordaje sistemático, donde cada parte del sistema – desde la familia hasta la escuela y las instituciones de salud – debe jugar un rol en la detección temprana y el tratamiento. No podemos permitir que el tema se convierta en una “bola de nieve”. Hablar sana, y es hora de romper el tabú.

El suicidio en la niñez y adolescencia es una crisis que necesita ser abordada con seriedad y atención inmediata. Los síntomas no siempre son evidentes, lo que demanda una observación más cuidadosa por parte de los cuidadores. Las herramientas para la detección temprana y la intervención inmediata son clave en la prevención de esta terrible problemática.

 

El tiempo es ahora, no hay momento que perder.

 

Fuente: Inspirado en informaciones del Diario La Nación de Argentina

Recomendado Leer el siguiente Artículo
https://lanacion.com.ar/quiero-morirme-a-los-10-anos-queria-romper-todo-y-le-decian-a-la-mama-que-le-pusiera-limites-pero-nid08042022

Deja un comentario