El trastorno de angustia y la terapia sistemica

Descubre cómo la terapia sistémica aborda la angustia, explorando los sistemas familiares y sociales para comprender y transformar los patrones de interacción disfuncionales. Un enfoque esperanzador para superar la angustia y construir una vida más equilibrada.

¿Qué es el trastorno de angustia y cuáles serán los grandes aportes de la terapia sistémica?

Desde la explicación psiquiátrica.

El trastorno de angustia, también conocido como trastorno de pánico, es una enfermedad psiquiátrica que se caracteriza por la presencia recurrente de ataques de pánico inesperados y la preocupación constante acerca de experimentar nuevos ataques. Estos ataques de pánico son episodios súbitos de miedo intenso o malestar que alcanzan su máxima intensidad en pocos minutos y se acompañan de una serie de síntomas físicos y cognitivos.

Los síntomas físicos comunes durante un ataque de pánico incluyen:

  1. Palpitaciones, taquicardia o ritmo cardíaco acelerado.
  2. Sudoración excesiva.
  3. Temblores o sacudidas corporales.
  4. Sensación de ahogo o dificultad para respirar.
  5. Sensación de opresión o malestar en el pecho.
  6. Mareos, desmayos o sensación de inestabilidad.
  7. Náuseas o malestar gastrointestinal.
  8. Sensación de entumecimiento o cosquilleo en extremidades.
  9. Escalofríos o sofocos

    Los síntomas cognitivos y emocionales durante un ataque de pánico pueden incluir:

    1. Miedo intenso a perder el control o volverse loco.
    2. Sensación de que algo terrible va a suceder o de inminente peligro.
    3. Miedo a morir o a tener un ataque al corazón.
    4. Despersonalización o desrealización, es decir, sensación de estar separado de sí mismo o de la realidad.
    5. Las personas con trastorno de angustia a menudo experimentan una preocupación persistente acerca de tener nuevos ataques de pánico, lo que puede llevar a la evitación de situaciones o lugares que consideran desencadenantes potenciales de los ataques. 
    6. Esta evitación puede tener un impacto significativo en la vida diaria, limitando las actividades y generando un deterioro en la calidad de vida.

    La causa exacta del trastorno de angustia no se conoce completamente, pero se cree que una combinación de factores genéticos, biológicos, psicológicos y ambientales contribuye a su desarrollo. Algunos factores de riesgo incluyen antecedentes familiares de trastornos de ansiedad, desequilibrios químicos en el cerebro y eventos estresantes de vida.

    El trastorno de angustia es una enfermedad tratable. En casos más graves o cuando los síntomas no mejoran con la terapia, se pueden prescribir medicamentos como los antidepresivos o los ansiolíticos para aliviar los síntomas y prevenir los ataques de pánico.

    Si alguien presenta síntomas de trastorno de angustia, es importante buscar ayuda médica y psiquiátrica para obtener un diagnóstico adecuado y un plan de tratamiento individualizado. Los profesionales de la salud mental están capacitados para evaluar y tratar este trastorno, brindando el apoyo necesario para superar los síntomas y mejorar la calidad de vida del individuo afectado

    ¿Que es el enfoque terapéutico sistémico?

    El enfoque sistémico en psicología se basa en la premisa de que los individuos no pueden entenderse de manera aislada, sino que deben considerarse en relación con su entorno y las interacciones que ocurren dentro de ese entorno. Se centra en la idea de que los problemas y dificultades individuales se originan y mantienen en los sistemas más amplios en los que una persona está inmersa, como la familia, la pareja, el grupo social y la comunidad.

    En el enfoque sistémico, se busca comprender los patrones de interacción, la comunicación, los roles y las dinámicas relacionales dentro de los sistemas sociales. Se considera que los síntomas o problemas individuales son manifestaciones de disfunciones o desequilibrios en estos sistemas, y el objetivo terapéutico es promover cambios en las interacciones y relaciones para generar bienestar y soluciones más saludables

    A continuación, te mencionaré algunas de las ramas más actuales dentro del enfoque sistémico en la psicología a nivel mundial:

    1. Terapia Familiar Sistémica: Se centra en el análisis y la intervención en los patrones de comunicación, dinámicas y roles dentro de las familias. Se considera que los problemas individuales se originan en la interacción familiar y, por lo tanto, el cambio terapéutico ocurre a través de la modificación de estos patrones.
    2. Terapia de Pareja Sistémica: Se enfoca en las dinámicas y los conflictos en las relaciones de pareja. Busca mejorar la comunicación, el entendimiento mutuo y la negociación de conflictos, promoviendo cambios en el sistema de pareja.
    3. Terapia Breve Estratégica: Se basa en la idea de que los problemas psicológicos se mantienen debido a patrones de interacción y comunicación disfuncionales: 
      1. Se centra en encontrar soluciones rápidas y efectivas, proporcionando estrategias específicas para abordar los problemas en un corto período de tiempo.
      2. Terapia Narrativa: Se basa en la idea de que las personas construyen sus identidades y significados a través de narrativas o historias.
      3. Se enfoca en explorar y reescribir las narrativas dominantes que mantienen los problemas, con el objetivo de crear nuevas historias más empoderadoras y constructivas.
      4. Terapia Sistémica Multigeneracional: Se centra en el estudio de los patrones intergeneracionales de comportamiento y los sistemas familiares a lo largo del tiempo.
      5. Examina cómo las dinámicas familiares y las creencias transmitidas de generación en generación influyen en la salud mental y el bienestar de los individuos.

      Cabe mencionar que la popularidad y el enfoque más utilizado pueden variar según la región y el contexto cultural. En la actualidad, la terapia familiar sistémica y la terapia breve estratégica son dos enfoques que han ganado reconocimiento y aceptación en muchos países.

      El enfoque terapéutico sistémico puede ser eficaz para mejorar el trastorno de angustia al abordar los factores contextuales, relacionales y comunicativos que influyen en la aparición y mantenimiento de los síntomas de ansiedad. 

      A continuación, se presentan algunas formas en las que el enfoque terapéutico sistémico puede ayudar a mejorar el trastorno de angustia:

      1. Enfoque en el sistema familiar: El terapeuta sistémico reconoce que los sistemas familiares pueden desempeñar un papel importante en el trastorno de angustia. Trabajar con la familia como parte del tratamiento puede ayudar a identificar y modificar patrones de comunicación disfuncionales, mejorar la resiliencia familiar y fomentar un entorno de apoyo y comprensión para el paciente.
      2. Examinar las interacciones familiares: El terapeuta sistémico se enfoca en las interacciones y dinámicas familiares para comprender cómo pueden contribuir al trastorno de angustia. Esto implica identificar los roles asumidos por los miembros de la familia, las pautas de comunicación y las creencias compartidas que pueden influir en los síntomas de ansiedad. Al explorar y modificar estas dinámicas, se pueden promover cambios positivos en el sistema familiar y reducir la carga de ansiedad del paciente.
      3. Abordar la comunicación disfuncional: El enfoque sistémico presta especial atención a los patrones de comunicación disfuncionales que pueden mantener los síntomas de angustia. El terapeuta trabaja con el paciente y su familia para mejorar la calidad de la comunicación, promoviendo habilidades de comunicación efectivas y fomentando un ambiente de apoyo emocional.
      4. Enfocarse en los recursos y fortalezas del sistema: El enfoque sistémico terapéutico se centra en identificar y fortalecer los recursos y las fortalezas del sistema familiar y social. Esto implica reconocer y utilizar los recursos disponibles, como habilidades de afrontamiento, redes de apoyo y creencias positivas, para ayudar al paciente a enfrentar y manejar los síntomas de angustia.

      Se sugiere buscar un terapeuta capacitado en enfoque terapéutico sistémico y discutir tus necesidades y expectativas de tratamiento con él. Juntos, podrán determinar el enfoque más adecuado y eficiente para tu situación particular.

       

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