“El Peso de la Gratuidad: Un Argumento contra el Abandono Terapéutico”

En este discurso, cuestionamos la resignación ante servicios deficientes, argumentando contra la falsa gratuidad y destacando la responsabilidad ética de los profesionales de la caridad en el contexto del abandono terapéutico.

En el trasfondo de los eventos ocurridos hace algunos meses, emerge una situación que plantea interrogantes sobre la validez de la mentalidad arraigada en la sociedad: “a caballo regalado no se le miran los dientes”. Esta reflexión toma forma a partir de una persona que, enfrentándose a discriminación de género, hostigamiento constante y humillaciones, buscó ayuda en una institución que, en teoría, ofrecía apoyo psicológico gratuito.

Iniciaron las sesiones terapéuticas, con una cierta regularidad semanal. No obstante, la consistencia se vio afectada cuando la persona no pudo asistir a una reunión. A partir de ese punto, se detectaron cambios en el comportamiento del profesional de la psicología, desde falta de preaviso sobre cambios en la duración de las sesiones hasta encuentros mensuales y excusas basadas en la ubicación geográfica del terapeuta.

Las sesiones online, fundamentales en el proceso terapéutico, carecían de las herramientas básicas para una conexión efectiva. La responsabilidad profesional y ética del terapeuta parecía tambalearse, y la ubicación geográfica, se presentaba como una excusa, inaceptable.

El quid de la cuestión surgió cuando, ante la incertidumbre de la continuidad del proceso terapéutico, un familiar intervino. La pregunta sobre si el terapeuta seguiría atendiendo a la persona afectada adquiría una gravedad adicional, dada la desesperanza que afectaba a quien buscaba ayuda.

Este relato sirve como punto de partida para cuestionar la percepción arraigada de que los regalos, incluso en forma de servicios gratuitos, deben aceptarse sin cuestionamientos. Se argumenta en contra de la resignación ante servicios deficientes y se aborda la problemática de la falsa gratuidad.

Se señala la responsabilidad ética de los profesionales de la caridad, especialmente cuando ofrecen servicios gratuitos. Se argumenta que la falta de acceso a recursos no justifica la entrega de servicios de baja calidad y se insta a los profesionales a reflexionar sobre su papel y recordar la esencia ética de su labor.

Este discurso concluye con una advertencia clara: el abandono terapéutico no solo impacta el bienestar emocional de quienes buscan ayuda, sino que también compromete la integridad ética y profesional de aquellos que ofrecen sus servicios como un regalo. En este argumento, se busca redefinir la noción de “regalo” en el ámbito terapéutico, destacando la importancia de la calidad y el respeto en cualquier acto de ayuda, independientemente de su gratuidad aparente.

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